Receta de Tarta de Santiago, original gallega
La tarta de Santiago es uno de los postres más emblemáticos de Galicia y su historia está ligada profundamente a la ciudad de Santiago de Compostela y al Camino de Santiago. Este dulce tradicional a base de almendra, azúcar y huevo, tiene sus raíces en la Edad Media, aunque su receta tal como la conocemos hoy no se documentó hasta siglos después.
La tradición repostera con almendra en Galicia data de la época medieval, gracias a la influencia árabe en la península ibérica, que introdujo el uso de frutos secos en la repostería. Sin embargo, la primera referencia escrita a una receta similar a la tarta de Santiago aparece en el siglo XVI. En el libro de recetas "El libro de la cocina española" de 1838, ya se menciona una tarta de almendras.
No obstante, la denominación tarta de Santiago se popularizó en el siglo XX. En 1924, la compostelana Casa Mora comenzó a decorar sus tartas con la Cruz de Santiago, convirtiendo este símbolo en un elemento distintivo del postre. Desde entonces, la cruz de Santiago, espolvoreada en azúcar glas sobre la superficie de la tarta, se ha convertido en un sello característico de este dulce.
En 2006, la tarta de Santiago obtuvo la Indicación Geográfica Protegida (IGP), que establece unas normas para su elaboración y asegura su autenticidad. Según la IGP, para que una tarta sea considerada "de Santiago", debe contener al menos un 33% de almendra en su composición, además de no incluir harina en la receta tradicional.
La tarta de Santiago está vinculada al Camino de Santiago, sirviendo de referencia tanto a peregrinos como a turistas que visitan Galicia. Es común encontrar este postre en pastelerías y restaurantes a lo largo del Camino, y es uno de los regalos más típicos que se llevan los visitantes tras recorrer Santiago de Compostela.
Hoy en día, la tarta de Santiago sigue siendo un símbolo de la gastronomía gallega, celebrada tanto por su sabor como por su rica historia cultural.
Ingredientes para 4 personas
Cómo hacer Tarta de Santiago, original gallega
Precalienta el horno a 170°C. Engrasa un molde redondo de unos 18-20 cm de diámetro con un poco de mantequilla.

En un bol, mezcla la almendra molida, el azúcar, la ralladura de limón y la canela.

Incorpora los huevos uno a uno a la mezcla, batiendo bien hasta obtener una masa homogénea.

Vierte la masa en el molde y alisa la superficie con una espátula. Hornea durante unos 40-45 minutos, o hasta que la tarta esté dorada y al pinchar con un palillo, este salga limpio.

Deja enfriar la tarta antes de desmoldar. Una vez fría, espolvorea la superficie con azúcar glas. Para darle el toque tradicional, puedes usar una plantilla con la cruz de Santiago.
¡Listo! Ahora puedes disfrutar de una deliciosa Tarta de Santiago tradicional.





