Receta de Croquetas de bacalao
Si existe una tapa española con mil y una versiones esa es la croqueta. Esa elaboración de bocado frita a base de bechamel que admite casi tantos ingredientes como alcanza la imaginación.
Dicho esto, existen tres croquetas por excelencia: la de jamón, la de cocido y la que os traemos hoy en forma de receta: la croqueta de bacalao.
Esta es, pues, la versión marítima de la tapa española por excelencia (con permiso de la tortilla de patata) y una alternativa fija en los bares de todas las localidades costeras de nuestro país.
Y no es para menos si tenemos en cuenta lo bien que marida la bechamel con el picadillo de bacalao y una buena corteza crujiente como la que conseguirás siguiendo el siguiente paso a paso:
Ingredientes
Cómo hacer Croquetas de bacalao
El primer paso es desmenuzar el bacalao, retirando todas las espinas. Una vez limpio y desmigado lo rehogamos en la sartén con un poquito de aceite durante unos minutos. En cuanto lo hayamos meneado dos o tres minutos lo escurrimos y lo reservamos.

Para hacer la bechamel buscamos una sartén grande y echamos la mantequilla. En cuanto se haya derretido agregamos la harina y, con la ayuda de unas varillas, removemos y freímos un par de minutos para que la harina pierda el sabor que tiene en crudo.

Será entonces cuando comencemos a lloverle muy poco a poco la leche sin dejar de remover para evitar que se hagan grumos. Conforme se vaya consumiendo la leche iremos echando chorritos. Subimos ligeramente el fuego, y sin dejar de remover, en cuanto veamos que la bechamel rompe a hervir, salpimentamos y añadimos un poco de nuez moscada al gusto.

A los 10 minutos de estar cocinando la bechamel sin dejar de remover para evitar que se pegue la masa echamos el bacalao desmigado y lo mezclamos. Una vez bien mezclado, echamos la masa en una fuente, la tapamos con film y la metemos en la nevera durante al menos 4 horas.

Pasado ese tiempo, sacamos la masa, buscamos un par de cucharas soperas para darle la forma de bolita y, según las vayamos teniendo, las pasamos por pan rallado, huevo y pan rallado. Cuando estén todas rebozadas, buscamos una sartén amplia y profunda, la cubrimos hasta la mitad de aceite de oliva y las freímos a fuego alegre hasta que estén bien doradas. Según vayan estando listas, las vamos colocando sobre papel absorbente.





