Receta de croquetas de jamón
Las croquetas de jamón ibérico tienen una historia fascinante que combina la influencia culinaria francesa con el patrimonio gastronómico español. Las croquetas nacen en Francia en el siglo XIX, derivadas de la croquette, un término que proviene del francés croquer, que significa "crujir". Inicialmente, estas pequeñas delicias se elaboraban como una solución para aprovechar restos de carne y otros ingredientes en un formato sofisticado, apto para las mesas aristocráticas de la época. Cuando la receta llegó a España, se adaptó rápidamente a los ingredientes locales. El jamón, un alimento profundamente arraigado en la tradición española, se convirtió en protagonista de este plato. En particular, el jamón ibérico, considerado un manjar gracias a su sabor intenso y proceso artesanal, elevó la croqueta a un nivel superior. En un principio, estas croquetas eran una solución económica y práctica, utilizadas en los hogares para evitar el desperdicio de alimentos. Con el tiempo, la croqueta de jamón ibérico evolucionó desde un plato humilde hasta un símbolo de sofisticación culinaria. Hoy, es una de las tapas más queridas y representativas de España, encontrándose tanto en bares tradicionales como en restaurantes de alta cocina. El contraste entre su crujiente exterior y su interior cremoso, donde el sabor del jamón ibérico se integra a la perfección con la bechamel, la ha convertido en una delicia atemporal y un emblema de la versatilidad de la cocina española. Además, las croquetas de jamón ibérico reflejan una filosofía culinaria basada en el respeto por los ingredientes y la tradición, pero también en la creatividad. Muchas variaciones modernas utilizan jamón de bellota o incluso combinan el jamón ibérico con otros ingredientes, como queso manchego o trufa, para realzar su sabor. Su historia no solo celebra el arte de la cocina, sino también la capacidad de los alimentos para contar historias de cultura y tradición.
Ingredientes
Cómo hacer Croquetas de jamón ibérico caseras, fáciles y cremosas
Derrite la mantequilla en una sartén a fuego medio. Añade la harina y remueve constantemente durante 2-3 minutos para cocinarla.

Vierte la leche poco a poco, batiendo con unas varillas para evitar grumos. Cocina durante unos 8-10 minutos hasta obtener una mezcla espesa. Sazona con nuez moscada, sal (con moderación, ya que el jamón es salado) y pimienta.

Incorpora el jamón picado y mezcla bien. Cocina otros 2 minutos y retira del fuego.

Deja enfriar la mezcla en un recipiente y refrigera al menos 2 horas (o hasta que esté bien firme).

Saca la masa del frigorífico y forma croquetas con las manos (del tamaño que prefieras).

Pásalas por huevo batido y luego por pan rallado, asegurándote de cubrirlas bien.

Calienta abundante aceite en una sartén a fuego medio-alto. Fríe las croquetas en tandas pequeñas hasta que estén doradas y crujientes (2-3 minutos por tanda).
Escurre sobre papel absorbente.

¡Listas para disfrutar! Estas croquetas son perfectas como tapa o entrante.





Pues fue muy sencillo seguir la receta. Muy practicas las fotos de las croquetas con jamón
Un saludo.