Receta de Enchilada de pollo con queso cheddar
La enchilada de pollo, como muchas recetas mexicanas, tiene una historia ligada a las raíces indígenas de Mesoamérica y la evolución culinaria tras la llegada de los españoles. Aunque no hay una historia específica de la enchilada de pollo como tal, la enchilada en general tiene una rica tradición que se remonta siglos atrás. Aquí te cuento su historia:
Orígenes prehispánicos
- Las enchiladas se derivan de prácticas culinarias mesoamericanas, donde el maíz, en forma de tortillas, era un alimento esencial.
- Las culturas prehispánicas rellenaban tortillas con ingredientes locales, como frijoles, calabaza, o chile, y las cubrían con salsas hechas de chiles molidos, hierbas y especias.
- La palabra "enchilada" proviene del término "enchilar", que significa cubrir con chile o salsas hechas con este ingrediente.
Influencia colonial
- Tras la llegada de los españoles en el siglo XVI, se introdujeron nuevos ingredientes como el pollo, la carne de res, el queso y los productos lácteos.
- El pollo se convirtió en un relleno popular para las tortillas debido a su disponibilidad y adaptabilidad a las nuevas recetas fusionadas.
La enchilada como plato formal
- Las enchiladas, tal como las conocemos hoy, comenzaron a tomar forma en la época colonial, donde se combinaron las tortillas de maíz con salsas elaboradas y rellenos variados, incluyendo pollo.
- En los recetarios del siglo XIX, ya se mencionan enchiladas con rellenos de pollo y cubiertas con salsas de chile, crema y queso.
Popularización en la época moderna
- Las enchiladas de pollo ganaron popularidad en todo México por ser versátiles y adaptables a diferentes regiones:
- En el centro de México: Se acompañan con salsa roja o verde y queso fresco.
- En el norte: A veces se utiliza salsa de tomate con chiles más suaves.
- En Oaxaca o Puebla: Se pueden cubrir con mole.
- En la actualidad, las enchiladas de pollo son un símbolo de la cocina mexicana y se disfrutan tanto en hogares como en restaurantes tradicionales.
Un plato con identidad mexicana
- La enchilada de pollo refleja la esencia de la cocina mexicana: la mezcla de lo indígena y lo europeo, con el uso creativo de ingredientes locales y técnicas tradicionales.
- Su inclusión en menús internacionales también la ha convertido en un emblema de México en el extranjero.
Si bien no hay una fecha exacta que marque la creación de la enchilada de pollo, esta preparación representa siglos de historia, evolución cultural y creatividad gastronómica.
Ingredientes para 4 personas
Cómo hacer Enchilada de pollo con queso cheddar
- En una sartén o comal, asa los tomates, el ajo y la cebolla hasta que estén ligeramente dorados.
- Licúa los tomates asados, los chiles guajillo, el ajo y la cebolla con el caldo de pollo. Agrega sal y pimienta al gusto.
- Cocina la salsa en una cacerola a fuego medio durante 5-7 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que espese ligeramente.

- Calienta el aceite en una sartén y sofríe la cebolla picada hasta que esté transparente (2-3 minutos).
- Agrega el pollo desmenuzado y, si deseas, mezcla con el queso crema para un relleno más cremoso. Cocina por 2-3 minutos y retira del fuego.

- Calienta ligeramente las tortillas para que sean más flexibles.
- Rellena cada tortilla con una porción de pollo y un poco de queso cheddar rallado.
- Enróllalas y colócalas en un refractario o bandeja para horno, con la abertura hacia abajo.

- Vierte la salsa sobre las enchiladas, asegurándote de cubrirlas bien.
- Espolvorea el resto del queso cheddar encima.
- Hornea en un horno precalentado a 180 °C (350 °F) durante 15-20 minutos, o hasta que el queso esté derretido y burbujeante.

- Retira las enchiladas del horno y déjalas reposar 2-3 minutos.
- Decora con crema, cilantro fresco picado y, si lo prefieres, un toque extra de queso rallado.
¡Listo! Disfruta estas enchiladas de pollo con queso cheddar, perfectas para una comida casera y reconfortante.





