Receta de Guisantes con jamón de la abuela
Los guisantes con jamón son un plato humilde y sabroso que forma parte del recetario tradicional español, especialmente popular en regiones como Castilla, Andalucía y Aragón. Esta receta representa la fusión perfecta entre dos ingredientes accesibles, nutritivos y llenos de sabor: los guisantes y el jamón serrano.
Origen humilde y rural
El origen de este plato se remonta a las cocinas rurales, donde se aprovechaban los productos de temporada y los recursos de la matanza del cerdo. En primavera, los huertos daban guisantes frescos en abundancia, y era común cocinarlos salteados con pequeñas tiras de jamón curado, un producto típico de la despensa española.
Evolución del plato
A medida que los guisantes en conserva y ultracongelados se hicieron accesibles, esta receta se popularizó en todo el país, siendo habitual en los menús diarios por su facilidad, rapidez y valor nutricional. Se convirtió en una guarnición versátil o incluso en un primer plato ligero, ideal para cualquier época del año.
Presencia actual
Hoy, los guisantes con jamón siguen siendo una receta recurrente en la cocina casera, en bares de tapas e incluso en restaurantes de cocina tradicional. Su sencillez y sabor intenso hacen que nunca pasen de moda.
Ingredientes para 4 personas
Cómo hacer Guisantes con jamón de la abuela
Pica la cebolla en trozos pequeños (o los ajos, si lo prefieres). Si los guisantes son frescos, desgránalos y enjuágalos. Si son congelados, déjalos a temperatura ambiente unos minutos o escáldalos en agua hirviendo 1 minuto.

En una sartén grande o cazuela, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla picada y sofríe durante unos 5-6 minutos, hasta que esté transparente. No dejes que se dore demasiado.

Incorpora los taquitos de jamón serrano y rehógalos con la cebolla durante 2-3 minutos, removiendo bien para que suelten su sabor.

Añade los guisantes a la sartén, remueve todo y cocina durante unos 6-8 minutos si son congelados, o 10-12 minutos si son frescos. Puedes añadir un chorrito de agua o caldo si ves que se secan demasiado.

Prueba y ajusta de sal si es necesario (normalmente no lo es por el jamón). Añade pimienta al gusto y sirve caliente.

Sugerencias de presentación:
- Puedes añadir huevo cocido picado o incluso un huevo poché encima para un plato más completo.
- Acompaña con pan crujiente y un vino blanco suave.





