Receta de Potaje de vigilia
Uno de los últimos platos de cuchara de temporada tradicionales de nuestro país es el conocido como potaje de vigilia.
Un plato de cuchara que tiene al bacalao y a los garbanzos como grandes protagonistas y que se suele cocinar durante la Cuaresma y la Semana Santa.
Es, pues, ideal para disfrutarse a golpe de cucharadas los días que, según los preceptos católicos, los creyentes no deben toma carne.
Además de sabroso y contundente, el potaje de vigilia es un plato tremendamente sencillo de hacer. Así que si tienes bacalao, garbanzos, espinacas y huevo duro y dispones de poco más de tres cuartos de hora para cocinar, no lo dudes y sigue nuestra receta tradicional del potaje de vigilia casero.
Ingredientes
Cómo hacer Potaje de vigilia
Empezamos pelando, cortando la cebolla bien pequeñita y poniéndola a pochar con un poco de aceite durante cinco minutos en una sartén a fuego medio.

En cuanto veamos que la cebolla cambia de color y está pochada será el momento de echar las gambitas pequeñas peladas, aunque esto es algo opcional, ya que los protagonistas del plato son el bacalao y los garbanzos.

En cuanto lleguen sofriéndose dos o tres minutitos las gambas, agregaremos el chorrito de tomate frito y reservamos.

Es el momento de preparar el majado. Para ello buscaremos un recipiente en el que echar las rebanadas de pan y el perejil picado. Lo trituramos todo bien.

Buscamos una sartén, echamos un chorrito de aceite y la llevamos al fuego con fuerza medio - alta. Agregamos el ajo picado y una cucharada pequeña de pimentón, removemos durante 10 o 15 segundos y retiramos del fuego.
Echamos el ajo picado con pimentón al bol, trituramos todo bien y reservamos.

A continuación buscamos una olla grande y vertemos en ella los garbanzos cocidos que habremos lavados previamente, el bacalao y las espinacas. Lo cubrimos de caldo de pescado para que quede más sabroso o de agua y lo ponemos a fuego medio - alto.

Por último, vertemos el majado que estaba reservado y el laurel y dejamos que se cocine todo junto durante media hora. Durante ese tiempo ponemos a cocer dos huevos que pelaremos, cortaremos y echaremos en el plato antes de servirlo.





