Receta kimchi casero vegano
El kimchi es un plato tradicional de la cocina coreana, y su historia se remonta a siglos atrás. Tiene sus raíces en las prácticas de fermentación que se remontan a la antigüedad en Corea. Los coreanos desarrollaron métodos de conservación de alimentos mediante la fermentación para almacenar y consumir vegetales durante las estaciones sin cultivos. A lo largo de los siglos, la receta y la preparación del kimchi han evolucionado. Inicialmente, el kimchi se hacía fermentando vegetales con sal y especias. Con el tiempo, la introducción de ingredientes adicionales, como el pimiento rojo coreano (gochugaru), ajo y jengibre, contribuyó a darle al kimchi su sabor característico y distintivo. El kimchi no solo era un alimento básico en la dieta coreana, sino que también tenía un significado cultural y social. Era común preparar grandes cantidades de kimchi en la temporada de cosecha para almacenar y consumir durante el invierno. Con el tiempo, el kimchi ha ganado popularidad a nivel internacional. La creciente apreciación de la cocina coreana ha llevado a que el kimchi sea conocido y disfrutado en todo el mundo. Además, su versatilidad como acompañamiento, ingrediente en platos principales o incluso como inspiración para fusiones culinarias ha contribuido a su difusión global.
Ingredientes
Cómo hacer Kimchi casero versión vegana
Espolvoreamos la sal entre las hojas de la col china.

Cogemos un peso y lo colocamos encima hasta que salga toda el agua que contiene. Si tiene mucha, haremos lo propio dándole la vuelta.

Mezclamos el agua y la harina de arroz glutinoso y lo calentamos hasta que espese.

Sazonamos todos los ingredientes y vertemos la mezcla de arroz glutinoso y lo mezclamos todo.
Limpiamos bien la col china a fondo y extendemos el condimento en cada hoja de la col.
La ponemos en un recipiente con tapa y la dejamos 24 horas reposando a temperatura ambiente.

Pasadas esas 24 horas la colocamos en el frigorífico durante un mes y, cuando pase, estará lista para comer. Puedes decorar el plato con cebollas verdes o sésamo, ¡buen provecho!





