Receta casera de tarta de la abuela
Una de las tartas más fáciles de hacer y que más gustan es la famosa tarta de la abuela. Una elaboración tradicional que tiene en la galleta y el chocolate sus dos principales ingredientes y que resulta una excelente opción tanto para convertirla en una tarta de cumpleaños como para disfrutarla en cualquier otra ocasión.
La tarta de la abuela no tiene un origen documentado preciso, pero se cree que se popularizó en España durante la segunda mitad del siglo XX. Es una tarta que se hacía en casa, aprovechando ingredientes básicos y accesibles. Cada familia tiene su propia versión, lo que contribuye a la variedad de recetas que existen hoy en día.
Su nombre evoca la figura de la abuela, que tradicionalmente es la encargada de preparar dulces y postres para las reuniones familiares, lo que añade un componente emocional y nostálgico al disfrute de este postre.
En este caso la que os traemos es la versión fácil, aunque se puede complicar lo que se quiera a la hora de montarla, con la idea de que todos los que alguna vez la hayan probado y deseen volver a degustarla, quieran volver a recuperar un sabor de la infancia o quieran estrenarse como reposteros apostando por una elaboración sencilla y sabrosa puedan saciar su apetito.
Dicho esto, vamos con el paso a paso para cocinar una estupenda tarta de la abuela para cuatro personas. Veras lo sencillo que puede resultar hacer este delicioso postre tradicional español.
Ingredientes para 8 personas
Cómo hacer Tarta de la abuela con chocolate y galletas
Calienta 400 ml de leche en una olla.
En un bol aparte, mezcla el sobre de flan o natillas con 100 ml de leche fría y el azúcar.
Cuando la leche en la olla comience a hervir, añade la mezcla de flan/natillas y leche fría. Remueve constantemente hasta que espese. Retira del fuego y deja enfriar un poco. Es importante que quede espeso para poder luego montar la tarta bien.

En un cazo, calienta la nata para montar.
Cuando esté caliente, añade el chocolate troceado y remueve hasta que se derrita completamente y se forme una mezcla homogénea. Deja enfriar ligeramente.

En un molde rectangular o cuadrado, coloca una capa de galletas mojadas en café (puedes usar leche si no deseas usar café).
Añade una capa de natillas o flan sobre las galletas.
Coloca otra capa de galletas encima.
Vierte una capa de chocolate fundido sobre las galletas.
Repite el proceso alternando capas de galletas, natillas/flan y chocolate hasta terminar con una capa de chocolate (alterna las capas a tu gusto y con el ancho que desees)

Deja reposar la tarta en la nevera durante al menos 4 horas, o preferiblemente toda la noche para que tome consistencia y se enfríe bien.
Finalmente, para presentarla podemos echarle chocolate líquido y ponerle por encima pequeñas galletas y/o bombones.

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